CÓD.A01-S02-20 ONLINE

“Θεωρία” vs. “Πραξις”: Aprendizaje contemplativo vs. flipar en clase.

La distinción en cualquier ciencia o en un proceso de aprendizaje de aspectos teóricos y prácticos claramente delimitados responde, en no pocas ocasiones, a la necesidad de estructurar la realidad en términos simples y complacientes a nuestro entendimiento.

El aprendizaje teórico de los aspectos prácticos de una materia, la solución de casos prácticos como apoyo al proceso de aprendizaje, o la completa sustitución de las sesiones teóricas por el trabajo personal del alumno luego objeto de análisis práctico en el aula (flipped classroom), constituyen conformaciones distintas del proceso de aprendizaje que ponen de manifiesto la innegable trascendencia de los aspectos prácticos en el estudio y comprensión de una determinada disciplina.

Lo que debamos entender por teoría y práctica es problemático desde los orígenes del pensamiento occidental. Kant conceptualizó la teoría a un conjunto de reglas, incluso las prácticas, cuando son pensadas con cierta universalidad; mientras que la práctica sería cualquier aplicación de dichas reglas, pero con el sentido de los principios generales en los que se insertan. La teoría (contemplación) no tiene razón de ser sin el referente práctico (acción); ni la práctica tiene sentido sin el marco teórico.

En los distintos modelos de enseñanza, que son modelos de conocimiento e interpretación de la realidad, ambos aspectos tienen dispar relevancia: disciplinan el conocimiento de manera distinta. Desde los modelos más prácticos, de corte anglosajón, a los más teóricos existe una gradual aplicación de la importancia de una u otra vía para el adquirir conocimientos, capacidades y destrezas.

También es relevante, y ese es el objeto de nuestra comunicación, el estadio en el que nos encontremos en el estudio de la materia en cuestión. Los problemas de interrelación entre los aspectos teóricos y prácticos son especialmente intensos en los primeros cursos de estudio de cualquier disciplina, cuando la misma está distribuida en varios años, y, en todo caso, en las primeras sesiones, cuando la alumna o el alumno no dispone de los conocimientos suficientes para permitir un aprendizaje teórico con el enriquecedor referente práctico, o práctico en el marco teórico que le da sentido. Abordaremos esta cuestión que acabamos de reseñar con referencia a un primer curso de derecho administrativo general en que pondremos de manifiesto los siguientes postulados:

  1. La importancia de la ordenación de los contenidos (teóricos) para permitir un acceso adecuado a sus aspectos prácticos.
  2. La insoslayable interrelación que existe entre acercamientos teóricos y prácticos a la materia y cómo uno u otro carecen de sentido y utilidad si no se es consciente de esta constante interconexión, que debe hacerse expresa en el proceso de aprendizaje.
  3. Que las posibilidades de enriquecer las sesiones teóricas con referencias prácticas o las prácticas son juicios teóricos se incrementan en progresión geométrica a medida que se avanza en el programa.
  4. La conveniencia de descartar esquemas rígidos o apriorísticos en la articulación de ambas vías, sin perjuicio de la necesaria programación de las asignaturas, debiendo primar la fluida comunicación con la realidad del aula, por encima del cumplimiento programático de un determinado modelo.

Las anteriores cuestiones, intentaremos ilustrarlas con referencia a la experiencia en un primer curso de derecho administrativo, parte general.

Palabras clave

Casos Prácticos Conocimiento derecho

Ponencia Online

Documentación de apoyo a la presentación ONLINE de la ponencia

Ver el video en youtube


Firmantes

Los autores de la ponencia

profile avatar

Juan Gómez Blancar

Ver Perfil

profile avatar

Fernando Llagas Gelo

Ver Perfil

profile avatar

Magdalena Reifs López

Ver Perfil


Preguntas y comentarios al autor/es

Hay 0 comentarios en esta ponencia


Deja tu comentario

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.