CÓD.A05-S05-08 ONLINE

Los expedientes de la represión: fuentes para la investigación y la memoria histórica. Un acercamiento a la incautación de bienes en Pozoblanco (Córdoba).

El paso del tiempo otorga a los documentos un valor y un poder diferente a los de su origen, adquieren un valor histórico. También los dota de un valor identitario, permitiendo a individuos e instituciones configurar memorias fragmentadas o violentadas. Como los expedientes de incautación de bienes, responsabilidades políticas, o los generados por la policía, guardia civil y prisiones que nos ayudan a reconstruir parte de la identidad de las víctimas y a reconstruir el contexto histórico y social que se vivió. En estos archivos de la represión [1], el acceso a documentos durante muchos años escondidos, negados y silenciados permite la investigación, la escritura de la historia sobre los períodos represivos. Por otro lado, y no con menor fuerza, posibilita la reconstrucción de memorias “lastimadas” por la tortura, la clandestinidad y la violencia. Es decir, otorga herramientas y datos a los historiadores, pero también da elementos a las víctimas y afectados para legitimar memorias y reconstruir identidades.

Los llamados por la historiografía contemporánea como los archivos de la represión, cada uno con sus características y singularidades, son un caso paradigmático en el mundo de la archivística. Primero porque afectan a buena parte de las sociedades donde fueron recuperados: al Estado y sus agentes, a las víctimas, a las organizaciones de derechos humanos, a las comunidades como un todo. La atracción y la repulsión que producen esos papeles se deben, entre otras cosas, a que la mayor parte de sus implicados, víctimas y victimarios, o sus familiares directos, algunos están vivos, comparten la vida en las ciudades, llevan adelante procesos de reparación, denuncia y de recuerdo, militan incansablemente para defender sus posiciones y reivindicar sus derechos, ponen en acción a la memoria. Esto hace que cada documento, más allá de su valor histórico o judicial, condense un valor/memoria y un valor/identitario, que acompaña y refuerza la acción militante, aunque no siempre, legitima las memorias lastimadas de aquellos que sufrieron la persecución, la cárcel en los centros clandestinos de detención, la tortura, la muerte y la desaparición.

El presente trabajo abordará diversas problemáticas, desde el conocimiento de las instituciones que los generaron hasta el actual acceso a los documentos y a sus archivos que fueron producto del trabajo de registro, control y vigilancia desarrollados desde los comienzos de la guerra civil hasta la posguerra y transición española “los documentos de la represión”. En una primera parte se describirá, brevemente, cuáles son los “documentos de la represión” generados por instituciones de la dictadura que han sido “recuperados”. En una segunda instancia, una aproximación sobre las características de uno de esos “archivos de la represión” “recuperados”, los expedientes de Incautación de Bienes en una zona fuertemente represaliada de la provincia de Córdoba, como fue Pozoblanco, hasta el final de la guerra civil y posguerra. Brindará la posibilidad de realizar algunos balances y perspectivas para futuras investigaciones y debates en torno de estos repositorios documentales.

[1] Generados por instituciones judiciales, penitenciarias o administrativas de guerra y posguerra. En la actualidad, algunos fueron transferidos a los archivos históricos generales o provinciales. Otros, aún se encuentran en su lugar de origen desorganizados y olvidados con el paso del tiempo o almacenados como atarazana si la institución desapareció.

Palabras clave

Archivos Históricos Provinciales Documentos de la Represión Fuentes Documentales Incautación de Bienes Memoria Histórica Responsabilidades Políticas

Ponencia Online

Documentación de apoyo a la presentación ONLINE de la ponencia

Ver el video en youtube


Firmantes

Los autores de la ponencia

profile avatar

Mª del Mar Téllez Guerrero

Ver Perfil


Preguntas y comentarios al autor/es

Hay 5 comentarios en esta ponencia

    • profile avatar

      Daniel David Martínez Romera

      Comentó el 23/06/2021 a las 17:26:08

      Estimada María del Mar,

      Mi enhorabuena por su propuesta. El acercamiento a las fuentes primarias como base de la investigación histórica es tan pertinente como necesaria.

      De su propuesta se desprende un acercamiento documental riguroso, de ahí una duda que con frecuencia me ha asaltado y que entiendo lleva a cierto grado de confusión. Al apelar a la memoria histórica se puede inducir a pensar en la componente selectiva y sesgada propia de la misma, que además es muy personal en su construcción. Sin embargo, lo que aquí se hace es un acercamiento a fuentes documentales objetivables, falsables; incluso en el acercamiento a las fuentes orales es posible trabajar en estos términos si se cuenta con una cobertura suficiente de las mismas. ¿Qué elementos, a su juicio, hacen interesante, aún así, identificarla como de memoria histórica y no de fuentes orales?

      Atentamente,
      Daniel Martínez

      Responder

      • profile avatar

        Mª del Mar Téllez Guerrero

        Comentó el 24/06/2021 a las 12:38:19

        Daniel, muchas gracias por tu intervención. Decirte que la fuente oral de la que hablo son grabaciones realizadas a las personas que vivieron de primera mano la guerra civil y la posguerra. Son documentos sonoros o audiovisuales que nos sirven como fuentes para bien corroborar o argumentar los hechos acontecidos junto con el documento escrito que nos encontramos en los archivos.
        La memoria es viva, transportada por grupos y susceptible de revitalización o suspensión. Ya la historia es la reconstrucción, siempre problemática e incompleta, de lo que ya no es.
        La fuente oral es un tipo de fuente que van conformando
        testimonios relevantes en la construcción de memorias locales y se erigen en testimonios históricos y es memoria histórica en cuanto que reconstruye vivencias del pasado y muchas veces recomponen las identidades quebradas, en este caso, de la represión.
        Espero te sirva mi respuesta. Saludos.

        Responder

    • profile avatar

      Jorge Conde López

      Comentó el 22/06/2021 a las 14:53:36

      Hola. Me parece un trabajo interesante y necesario. Durante varios años trabajé, formándome como archivero, en una de la magníficas Escuelas Taller del Ministerio de Cultura. En concreto en el Archivo General de la Administración (AGA) del Estado. Allí tuve oportunidad de conocer buena parte de los fondos a los que refieres: expedientes de depuración de maestros, expedientes de incautación de bienes, expedientes de responsabilidades políticas... Son fuentes primarias de un inmenso valor que, paradójicamente, sirven ahora para la tarea contraria para la que fueron creados. Además, tuve oportunidad de trabajar en Memoria Histórica -en una ocasión en la provincia de Córdoba- y allí valoré de modo importante las fuentes orales, testimonios que completan y testimonian los hechos que la arqueología o testimonios documentales corroboran. ¿Cómo valoras, si fuera posible, recoger testimonios orales que se pudieran servir para completar la documentación de esos expedientes de depuración desde la perspectiva de las consecuencias vividas por quienes sufrieron tales incautaciones económicas o represión política?

      Responder

      • profile avatar

        Mª del Mar Téllez Guerrero

        Comentó el 24/06/2021 a las 13:01:16

        Estimado Jorge gracias por tu aportación.
        La memoria oral es muy importante recogerla, los testimonios orales nos dan memoria viva de los hechos acontecidos pero también son probatorios de esos hechos por tanto tienen un valor histórico y jurídico pero además tienen una valor identitario además del testimonial. Todas las acciones humanas dejan distintos tipos de huellas, rastros, registros, que pueden aportar información acerca de la sociedad que los produjo. Pero en ocasiones hay cierta información que las fuentes tradicionales no aportan: datos o acontecimientos no registrados en los documentos escritos, la forma en que los contemporáneos vivieron determinada situación, el significado de esos acontecimientos para sus protagonistas. Por lo
        tanto, para una comprensión más completa de nuestra historia se hace necesario recurrir otro tipo de fuente: los testimonios orales. Con el paso del tiempo cada vez hay menos gente viva de guerra y posguerra, pero es muy importante recogerlos, no solo como testigo de unos hechos sino como transmisión de un legado que todos quieren hacer - hablan porque quieren que se sepa lo ocurrido - el olvido casi pudo con ellos.
        Comparto contigo esta frase de Dora Schwarzstein que lo dice todo: "La historia oral nos brinda elementos para comprender las maneras en que la gente recuerda y construye sus memorias.
        Los testimonios orales no son un simple registro más o menos
        adecuado de hechos del pasado. Por el contrario, se trata de productos culturales complejos."
        Espero haberte contestado a tu pregunta.
        Saludos

        Responder


Deja tu comentario

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.